THE HOTTEST GIRL IN THE ROOM

Tres horas para alistarte. Maquillaje, peinado y outfit. Todo listo. Sales a tu destino con actitud de diosa y cuando llegas a un lugar concurrido, la inseguridad se apodera de ti. ¿Vengo muy arreglada o quizás muy casual? ¿Será que el peinado me hace ver como una Bratz o sólo son ideas mías?

¿A qué se debe toda esta lluvia de ideas y quién es esta impostora que resuena en mi cabeza?

En ese momento, el pensar que “todo es cuestión de actitud” parece no ser suficiente. Seguramente más de una vez te has cuestionado cómo le hacen ciertas mujeres para mantener su seguridad, para no dudar de sí mismas y mostrarse de manera auténtica.

Recordemos que la “belleza” es un concepto creado por la sociedad y que en gustos se rompen géneros. Lo que es “bello” generalmente depende de un marco influenciado por muchos factores, entre ellos el político y económico. Cuando se designa valor a las mujeres en una jerarquía vertical de acuerdo con una norma física impuesta culturalmente, se manifiestan relaciones de poder en las cuales las mujeres compiten entre sí.

Y si analizamos lo anterior con una mirada de gafas violetas, podemos asegurar que quizás muchas de las ideas que nos generan tantas dudas existenciales o inseguridades, tienen que ver con las creencias que, en algunos casos, nos inculcaron desde pequeñas. Por fortuna, mirar a otras mujeres como competencia o con desaires, es algo que ha quedado en el pasado.

La única competencia que tienes es contigo misma.

Y es aquí donde entra el famoso amor propio, pero no hay que olvidar que una autoestima sana va mucho más allá de palabras de amor y afirmaciones positivas. Tiene que ver también con disciplina y constancia.

Es un compromiso día a día que te encamina a dar la mejor versión de ti. Un esfuerzo mental, físico y emocional que muchas veces te saca de tu zona de confort. Si ahora mismo sientes que necesitas ese Glow-up del que tanto hablan, quizás sea el mejor momento para hacer un cambio de hábitos. Recuerda que el cambio está en ti.

En resumen, sí, la actitud lo es todo; pero no se trata de la actitud que tengas por cinco minutos o unas cuantas horas. Sino una actitud constante en donde planteas un compromiso contigo, donde te exiges y te aceptas, donde te das amor, pero también cambias los malos hábitos. Sólo así descubrimos que:

Ni un solo gramo de tu autoestima depende de la aceptación de los demás. La única aprobación que requieres para ser sumamente feliz es la tuya.

Y por último un friendly reminder:

The only requirement for being a hot girl is believing YOU can be one.

 

 

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